Curso "Aprender a Catar, Nivel 1": El primer paso para enamorarse del vino
En nuestro City Winery, se llevó a cabo una nueva edición de Aprender a Catar nivel 1, un curso diseñado especialmente para quienes quieren acercarse al mundo del vino desde cero, con ganas de descubrir, probar y pasarla bien.
Lo más importante para nosotros es que se sintieran a gusto, que disfruten cada parte de la experiencia y se lleven algo más que un momento compartido: un buen recuerdo y nuevas ganas de seguir descubriendo el mundo del vino.

Lo que se aprendió (y disfrutó)
Durante la sesión, los participantes conocieron los fundamentos del vino:
– Su historia y evolución a lo largo del tiempo.
– Los principales estilos de vino y cómo se elaboran.
– Las diferencias entre botellas, tipos de corchos, temperaturas ideales y cómo almacenar correctamente una botella.
– Cómo hacer un servicio básico del vino en casa, leer etiquetas con confianza y elegir la botella ideal según la ocasión.
Después de esa introducción, llegó el momento más esperado: aprender a catar. Primero con la vista, luego con la nariz, y finalmente en la boca. Una guía sensorial paso a paso, clara y entretenida, que les permitió descubrir cosas que antes no sabían que podían percibir.
Los vinos de la noche
Toda la experiencia giró en torno a nuestra línea Armonía, ideal para quienes se están iniciando y buscan vinos frescos, expresivos y fáciles de querer.
Los asistentes disfrutaron de cuatro copas:
– Una copa de cortesía de Armonía Rosé, servida al inicio como bienvenida.
– Luego, una copa de blanco, y dos tintos que mostraron distintas expresiones de la línea.
Cada vino fue explicado en contexto, de forma sencilla y con espacio para hacer preguntas y compartir percepciones.
Los sabores que acompañaron
Porque catar vino con el estómago vacío no es una buena idea, ofrecimos una selección de piqueos creados especialmente para este evento, pensados para maridar con cada copa y redondear la experiencia:
– Los ñaños: croquetas de longaniza con un toque de mayonesa especiada.
– Pa' calentar: focaccia con nuestras mantequillas de vino blanco y vino tinto.
– Mi Llave: empanada de churrasco jugoso y lleno de sabor.
– Migas de felicidad: una tostada francesa con helado de banano que cerró la noche con dulzura y calidez.

Lo que dijeron quienes vivieron la experiencia
“La cata que hicimos fue una experiencia más allá de aprender sobre la historia de los vinos y la mejor forma de degustarlos, sino también en aprender disfrutar de los sabores, combinarlos, y en compartir una muy linda experiencia junto a mis amigos! Me encantó hacer este plan y recomendaría hacerlo al menos una vez en la vida.”
— Ma. Paula Herrera
“Fue una experiencia super bacán! La pase muy bien y aprendí bastante sobre los vinos, ¡ fue una experiencia muy buena!
— Tomas Rumbea
“Fue una experiencia inolvidable en la que pude experimentar con mis sentidos en el arte de tomar vino”
— Martin Seminario
“Un plan diferente y muy lindo para disfrutar con amigas!! Definitivamente repetiré, la comida, vinos y servicio espectacular y el ambiente sin duda perfecto para la ocasión. Me encantó!!”
— Isabella Intriago
“La cata de ayer me pareció una experiencia increíble. Aprendí muchísimo, sobre todo en lo relacionado con los diferentes tipos de vino y cómo maridan con ciertos alimentos. Me sorprendió lo mucho que influye la temperatura, el tipo de uva y el orden en que se prueban. Además, la comida estuvo espectacular y acompañó perfectamente cada vino. Fue un plan diferente, entretenido y educativo al mismo tiempo. ¡Gracias por organizar algo tan bien pensado! Sin duda lo repetiría y lo recomendaría a cualquiera que quiera pasar un buen rato aprendiendo cosas nuevas.”
— Carlos Alberto
“Me parece que fue una experiencia muy agradable conocer sobre la cultura de vino dentro de nuestro país rodeado de un buen grupo de amigos, una experiencia agradable para hacer un plan diferente.”
— Fernando Holguin
El curso "Aprender a Catar, nivel 1" fue, para muchos, su primera aproximación real al mundo del vino. Y para nosotros, la confirmación de que vale la pena abrir estos espacios: cercanos, honestos y bien pensados. Espacios donde el vino se comparte, se entiende y se celebra, sin pretensiones.

Nos emociona saber que esta fue solo la primera de muchas. Porque cuando se trata de vino, siempre hay algo nuevo que aprender.
Y si lo hacemos juntos, copa en mano, paso a paso, la experiencia se vuelve mucho más especial.